Crea un monopolio y olvida a la competencia

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Peter Thiel es un unicornio de más de mil millones de dólares. En su nuevo libro parte de una premisa que desafía la razón: estamos en una etapa de estancamiento tecnológico.

En realidad, el capitalismo y la competencia son conceptos opuestos. Tweet this!

Peter Thiel, el legendario fundador de PayPal, es uno de los unicornios de California y en De cero a uno te pondrá los ojos como platos más de una vez con sus opiniones contestatarias, todas ellas dignas de una serie de tuits merecedores de generosos RT. Aquí otra muestra:

El monopolio es la condición de todo negocio de éxito. tweet-this

Los libros de management, empresa y marketing se han ido transformando en libros de autoayuda con el tiempo. El triunfo de la cultura emprendedora así lo exige: manuales de instrucciones para la felicidad empresarial tan anhelada, donde se comparten secretos a voces, fórmulas mágicas elaboradas en la jerga de los iniciados, ansiedades, visiones, ascetismos, arrogancias y némesis comunes. De cero a uno es otra clase de bestia y, posiblemente, uno de los mejores libros de empresa publicados durante 2015 en España.

Sin traicionar el género —en De cero a uno abundan las recetas y el optimismo libertario— Paul Thiel va más allá y traza un brillante retrato del capitalismo del siglo XXI y sus nuevos condicionamientos para el éxito.

[…] el valor de una empresa hoy es la suma de todo el dinero que generará en el futuro. tweet-this

Por eso, aunque el New York Times gane dinero y Twitter lo pierda, el valor en bolsa de la red social es doce veces el valor de la capitalización de mercado del respetado periódico. ¿Cómo se explica la enorme prima de Twitter? Es sencillo: los inversores esperan que Twitter sea capaz de capturar beneficios de monopolio durante la próxima década, mientras que los días del monopolio de los periódicos ha acabado.

No hay atajos para llegar al monopolio

Thiel asegura que su libro no es una lista de casillas a cumplimentar para construir un negocio de éxito.

La brillantez escasea, pero el coraje escasea todavía más que el genio. tweet-this

Para Thiel es mucho mejor construir un monopolio en un nicho pequeñísimo que salir a competir en un mercado más amplio con un producto indiferenciado. Suponer que uno puede capturar el 1 % de un mercado ya existente de 100 mil millones de euros es empezar la casa por el tejado. Y no hay atajos.

Si piensas en montar el próximo Netflix o Spotify de lo que sea, estás entre los perdedores. tweet-this.

Hacer o repetir lo que ya sabemos lleva al mundo de 1 a n. Este progreso horizontal termina por eliminar las ventajas competitivas de los que primero se asoman a ese mercado y de los que se suman a él. Esto es, la competencia es para los perdedores. Y la globalización, según Thiel, es la extensión del campo de batalla de la vieja economía competitiva.

Porque no se trata de crear valor, como te han repetido en todos los masters a los que te has apuntado en la esperanza de sobresalir. De lo que se trata es de cómo se captura parte del valor creado.

Si montas un restaurante en el Born de Barcelona y tu ventaja competitiva es que darás comidas de fusión de alto valor diferencial a precios competitivos, nada impide que en el local de al lado, llamado por tu éxito, se establezca otro restaurante que ofrezca algo todavía más hipster a precios aun mejores. Finalmente, habrá tantos restaurantes en el Born que nadie estará en condiciones de capturar ni una mínima parte del valor creado. La competencia anula los mercados. Esta es la desventaja del 1 a n, de la innovación horizontal.

Ir del cero a uno (de lo que no existe a lo que existe) o la innovación vertical, es lo que permite que Google, o Amazon, o Netflix, no tengan competencia y puedan capturar valor como monopolios. También es el secreto del éxito de PayPal.

Thiel, que es un contestatario, cree en las virtudes del pensamiento contracorriente. Y te recuerda a menudo que el próximo Mark Zuckerberg no montará otro Facebook, como el próximo Steve Jobs no se dedicará a los ordenadores personales.

Lo más contestatario no es oponerse a la multitud sino pensar por ti mismo. tweet-this

Algunas reglas para pensar de cero a uno tu monopolio

Y aunque Thiel asegura que lo suyo no es darte una fórmula para el éxito, sí que establece algunas reglas mínimas de la startup que no será devorada en el camino.

  • Tecnología propia.

Una buena regla general es que la tecnología propia debe ser al menos diez veces mejor que la de tu competidor más cercano para conseguir una ventaja monopolística real. Y la única manera de lograr algo diez veces mejor es inventar algo nuevo. Una vez que eres diez veces mejor que el resto puedes crear un monopolio. No tiene por qué ser un algoritmo, puede ser una pastilla que elimine de forma segura la necesidad de dormir… o que haga crecer el pelo.

  • Los efectos de red

Son poderosísimos, pero sólo los cosecharás si tu producto es muy valioso para sus primeros usuarios, cuando la red es todavía pequeña. Aunque suene ilógico, una empresa que piensa basarse en los efectos de red para su crecimiento debe empezar con mercados particularmente pequeños. Facebook es un ejemplo: comenzó en Harvard con el objetivo de que se apuntaran todos los compañeros de clase de Zuckerberg.

  • Economías de escala

Una buena startup deberá tener el potencial de la gran escala integrado en su primer diseño. Las empresas de servicios tienen especialmente difícil desarrollar monopolios

  • Marca

Una compañía tiene el monopolio de su propia marca por definición. tweet-this

Apple es el mejor ejemplo de una marca tecnológica: todo, desde el diseño hasta la comunicación señala que sus productos constituyen una categoría en sí mismos.

  • Empieza pequeño y monopoliza

Toda startup debería empezar con un mercado muy pequeño. tweet-this

El mercado objetivo perfecto para una startup es un pequeño grupo homogéneo de personas abastecidas por pocos o ningún competidor.

  • Amplía

Creado y dominado el mercado de nicho, el siguiente paso es expandirte gradualmente a mercados relacionados y ligeramente más amplios. Amazon es el mejor ejemplo de esta virtud.

  • Huye de la disrupción

La disrupción se ha convertido en un término autocomplaciente para cualquier cosa novedosa o de moda.

Los disruptores son gente que busca problemas y los encuentra tweet-this

Los niños alborotadores terminan siempre en el despacho del director, advierte Thiel. Lo que es peor, quedarás atrapado en las lógicas de la industria vieja de la que quieres distinguirte.

  • Los últimos serán los primeros

Mover ficha el primero es una táctica, nunca una meta. Es mucho mejor ser el último; hacer el gran último gran desarrollo en un mercado específico y disfrutar de años y décadas de monopolio. Thiel señala que debes pensarte como un ajedrecista y cita a Capablanca: debes estudiar la jugada final antes que cualquier otra cosa.

Si aún no has devorado estas 176 páginas que pretenden hacerte pensar por ti mismo, estás a tiempo.

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